La Alianza de las Civilizaciones

  Intentemos volver a la normalidad. Y para ello, nada mejor que recuperar la voluntad ética con que puse en marcha este blog: machacar los prejuicios con razones, para que a nadie le machaquen la cara con los puños. Va, pues, por ti, Pedro. Y al grano:
  Conceptualmente, el apotegma “Alianza de Civilizaciones” se limita a darle la vuelta a la expresión acuñada por un grupo de intelectuales americanos (entre los que destacan Samuel Huntington y Daniel Bell) quienes, nada más caer el muro de Berlín, comentaron la posibilidad de que la lucha de clases fuese sustituida en el siglo XXI por lo que ellos denominaron “el choque de las civilizaciones.”
  A estas alturas, resulta más que evidente que para el partido socialista la "Alianza de las Civilizaciones" no va más allá de una campaña de propaganda costeada con dineros públicos; por más que, eso sí, los que diseñaron la estrategia pasaron por alto que el lema que encabeza la campaña haya quedado lastrado con el mismo error de base que cometieron los que pensaban que las civilizaciones chocaban. En efecto, tanto unos como otros hablan de la Civilización Occidental, por un lado, y de la Civilización Islámica, por otro. Huntington y Bell, además, se refirieron a la Civilización China, pero de ésa no hablan los socialistas españoles, porque abrazarse a los chinos no parece que tenga mucho rédito electoral. En todo caso, insisto, tanto unos como otros, cometen el mismo error, a saber: que no se puede tratar de un choque, ni de una alianza de civilizaciones, sino de un choque o alianza de culturas, porque culturas hay tantas como se quiera, pero la Civilización es única, un impulso humanístico universal que, precisamente, busca relativizar lo que de particular tiene cada cultura. Por eso la Civilización habita en Pernambuco, en Chicago, en Kyoto, en Delhi, en Jerusalén, en Murcia y en cualquier parte donde se respire la suficiente libertad como para que se genere un flujo de ideas que apuesten por el hombre en cuanto tal, no en cuanto cristiano, musulmán, budista o mediopensionista.
  La prueba de que la Civilización es única es, precisamente, su carácter aglutinante. Nacida en Grecia, la Civilización no habría llegado a ver la luz sin las influencias egipcias y órficas (que, a su vez, son babilónicas e indias) que introducen los pitagóricos en las matemáticas, en la antropología y en la Filosofía; ni el cristianismo sería reconocible sin ese batiburrillo de ideas, que los primeros teólogos tomaron de los escritos del propio Platón; ni Europa existiría sin el cristianismo; ni sin el concepto de propiedad y de derecho propios de la civilización romana; ni nuestras matemáticas serían las que son sin las ideas que los árabes introdujeron en ellas, traídas muchas de ellas, a su vez, de la India (allí concibieron por vez primera el cero y el infinito); ni Santo Tomás de Aquino hubiera escrito sus Summas si antes no hubiera existido Averroes, quien fue, por cierto, el único filósofo de todo el medioevo que reconoció a las mujeres la plena capacidad de gobernar la sociedad, de ser reinas-filósofas; y la Civilización se hubiera truncado sin el impulso que le dio la imprenta, que es ingenio alemán, y ésta no tendría sentido sin el papel, que es un invento chino, cuya primera fábrica europea la pusieron los árabes en Játiva.






Y, por encima de todo (y es a lo que voy), la Civilización sería un ámbito inhabitable si los americanos no hubieran inventado los bares, con su barra limpia, sus cervezas variadas, su hielo en abundancia, su whiskey (y su wifi, que es la globalización), sus mil razas bien avenidas, sus chicas que te miren a la cara y su máquina de discos, a ser posible, bien surtida de jazz, aunque en esto hay opiniones (peores que la mía, seguro). Las ciudades, regiones, tribus... que carecen de estos negocios fascinantes son, como mucho, culturas,  o puede que ni eso. 

Comentarios

  1. No hay nada más civiizado que hacer una buena alianza en un bar.
    Una alianza de honor, de sexo, mercantil, politica o de lo que sea, pero en un bar.

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  2. "If you are The King of the world you can call everything like you want" Jose Luis Rodriguez.... El fondo Paco, el fondo es lo interesante, donde quiere llegar este tio?.

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  3. Con lo que yo he sufrido en Grecia con el tema de la "Alianza de Civilizaciones". No hay más que preguntar a un chipriota para entenderlo ¿no?

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  4. El 99% de gente que menciona a Huntington no lo ha leído y, consiguientemente, ofrece una imagen distorsionada de él. Una imagen tonta, derechona, casposa, que está a años luz de parecerse al Huntington real. Qué gusto oír al fin a alguien mencionarlo para decir, sólo, cosas inteligentes.

    De todas formas, me tomo tu matización a Huntington como una cuestión meramente terminológica (él mismo explica por qué acabó escogiendo "civilización" a "cultura") y me quedo con el fondo del artículo, que es, como siempre sugerente y brillante.

    De todas formas, admitamos que las razas no han estado siempre, precisamente, "bien avenidas" en EE.UU.

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